jueves, 27 de diciembre de 2007
 
En el tren [1]. Fanfarria, todos al conejo. No se que le ha dado estos dias a lo publico en general, publico porque se hace con dinero publico. "Mueran los conejos" advierten desde las administraciones publicas y "no tiren de propina" advierten nuestros economistas de sueldo publico, otra vez publico y al final va a ser pesado. Joder con la generosidad del ministro, terror de conejos y propinas, que haya donde va deja el 30% de lo que consume, valgame. Casi hubiera preferido un 'affaire' al estilo Sarkozy para enterrar noticias de hondo calibre que airear al pobre animal que bastante tiene con los cotos donde se le da caza ni con la mixomatosis para que ahora le caiga encima la Hacienda, asi con mayusculas Luis que solo hay una, Publica (y otra vez).
Luego tenemos una despedida [sic] en la tele, si en la publica, la de Antonio Gasset que deja su programa 'Dias de cine' en manos de la acaparadora Guillen, ora actriz, ora novia ora presentadora de cine, y es que esta chica lo tiene todo, incluso otra forma de entender la cosa publica. Publica, la tele, y con publirreportajes como el que le vino de miedo al cuarenton Bose con 2 horas 2 de presentacion de su nuevo [sic] disco 'papito'. Como dicen los mojinos: "pa'pito el mio" y eso que a ellos, como a muchos otros, no les dan esa bola en la tele publica.
De correr: ayer 12'75k y aunque mas rapido de lo esperado no tiene remedio que el a~o lo estoy cerrando de bajon.

Etiquetas: , ,

 
miércoles, 19 de diciembre de 2007
 
Habeas Corpus. armamente. Miedo a despertar. 2004.

Miedo a despertar. Cuesta tanto querer despertar. Miedo a despertar. Cuesta tanto querer despertar. Miedo a la verdad. Han diseñado un sistema abierto, pero cerrado, en el que todos y todas estamos encerrados. Un agujero escarbado en lo más profundo de nuestra conducta, y de nuestro cerebro. Programados para andar un camino que vaya de casa al trabajo y del trabajo a casa. Sin casa y sin trabajo ¿de dónde venimos y a dónde vamos? Entonces ¿qué? ¿Qué podemos hacer? Hombres y mujeres de provecho sin derechos. Entonces ¿qué? ¿Qué podemos hacer? Elegir entre mil a que Centro Comercial acudir a comprar. Esa es la libertad. Libertad para vender, libertad para comprar. Estando atados. Estando atados de pies y manos. Miedo a despertar. Cuesta tanto querer despertar. Miedo a despertar. Miedo a despertar. Cuesta tanto querer despertar. Miedo a despertar. El verdadero triunfo del Sistema no es otro que éste. Más bien solo es éste. Su gran capacidad para generar adeptos y adictos de forma sutil, e ininterrumpidamente. De modo que no pueda hablarse... de modo que no pueda pensarse en que haya vencidos, sino convencidos. Personas satisfechas de su cometido. Tan sólo por haber nacido. Tan sólo por haber crecido para consumir hasta ser consumidos. Para consumir hasta ser consumidos y usados como trapos. Nos venden su imagen. Nos compran la conciencia. Nos lavan el cerebro, y nos hacen creer que no existe, y si existe, otra cosa que no sea este puto agujero. Ciegos, ciegos. Sordos, sordos.


 
martes, 18 de diciembre de 2007
 
Extraido de elpais.com por supuesto sin permiso y a colación de la entrada de spanjard sobre la fabulosa manera de conducir y la velocidad de Lewis Hamilton en la carretera:


[...]"Yo iba con mi mujer a tomar algo a Boadilla [municipio próximo a Carabanchel, donde reside] aquella noche en el coche de mi padre, un BMW 530. Y, de pronto, un coche, un Toyota Land Cruiser de color verde oscuro, se nos echó encima. Tuve que frenar y echarme para un lado para esquivarlo, porque nos echaba de la carretera. El hombre que lo conducía parecía que estaba hablando por teléfono o mirando papeles, y se cruzó de carril y casi nos dio un golpe. Entonces, yo me puse con el coche a su altura y le dije: 'Estás loco. Casi me das'. Y él se puso a chillarme como un energúmeno. No sé si el hombre estaría enfadado o qué. Y, a continuación, ese hombre me adelantó y me frenó. Me puso el coche delante y me hizo frenar bruscamente. Entonces, más adelante yo se lo hice igual. Paró el hombre y le dije: 'Casi me matas'. Entonces se bajó él. Y me sacó un carné como de juez de no sé qué y me dijo: 'No sabes con quién te estás metiendo'. Y acto seguido se fue al maletero y sacó una pistola".Y añade: "Me apuntó. Y me dijo: 'Te pegó un tiro'. Me apuntó décimas de segundo. Y yo le dije: 'No tienes cojones'. La tuvo un rato en la mano, y luego la guardó. Era una pistola pequeña. Yo presenté denuncia en la comisaría. Era muy delgado. Muy poquita cosa, pero con muy mala leche". Garcerán ofrece en su denuncia detalles sobre la vestimenta del juez: "Tendría unos 60 años, mucho pelo blanco, una verruga encima de la boca, y vestía un pantalón de pinza y un polo de igual color (marrón claro[...]

La otra versión viene a ser ésta, reproducida en las mismas condiciones pero ahorrándome poner el nombre del elemento con toga:

[...]relató que él iba solo en el vehículo en dirección a Villaviciosa y que fue el BMW, con un joven de veintitantos años acompañado de una chica, quien le adelantó a gran velocidad: "Iría a 180 por hora", dijo. A resultas del adelantamiento, los coches dieron algunos bandazos y el BMW paró delante del Toyota Land Cruiser que conducía el magistrado. "Se me paró delante, se vino hacia mí y me dijo: 'Casi me matas'. Yo le respondí: 'Eso no se puede hacer', a lo que él me respondió: 'Voy con mi chica y hago lo que me sale de los cojones'. Le dije que vale, que siguiera, y no le di más importancia".
******-***** negó que él se hubiese bajado del coche, que se hubiese identificado como juez, o que hubiese exhibido una pistola. "La pistola la llevan mis escoltas, no yo. Además, yo no tengo ninguna pistola pequeña. Tengo una pistola, una Beretta del 7,65, que precisamente pequeña no es".
"No saqué ningún arma, no llevo normalmente armas, aunque es cierto que cuando voy de caza llevo mis escopetas y mis rifles", añadió. A preguntas de este periódico, ******-***** aseguró que tiene todo tipo de licencias de armas, también de armas cortas, y que hasta anoche no había vuelto a tener ninguna noticia sobre el incidente. También afirmó que el juzgado de Móstoles que tramita el caso no se había puesto en contacto con[...]


Lamentable Estado este del bienestar que permite a quienes juzgan no ser juzgados y campar a sus anchas por los límites de la ley que ellos mismos establecen, sí en pequeña escala y por una gilipollez: la punta del iceberg.

Etiquetas:

 
lunes, 17 de diciembre de 2007
 
A mi no me pareció para tanto la cena del viernes. La cita era a las 21:30 en el restaurante del Teatro Real pero algunos habíamos quedado un poco antes para regar el gaznate con unas cervezas, en mi caso sin alcohol. 'Doble sin alcohol por favor'. El resto, albariños, cañas, pocos dobles y algunas aceitunas. Lo demás, es lo de siempre, el mundo al revés: la gente que trabaja con traje termina harta del mismo y se presenta a estos eventos, aunque sea en el Teatro Real, de cualquier guisa, camisas raidas en puños y cuellos, nauticos en los pies y 'no se os ocurra ir en vaqueros' frase olvidada de camino al ascensor. Por contra, los que no dan la cara al público cambian el chandal, la mística del vaquero y el pantalón cargo por un traje. Claro, la falta de costumbre les conmina al 'tic' del que no lo lleva habitualmente: venga a mover el cuello, a anchar espaldas, estirar brazos, ponte chaqueta, quita chaqueta, abrocha chaqueta, desabrocha chaqueta, endereza corbata, etc. A mi, bautizado por Jose [un saludo tron] como el que viste como un sindicalista, me da igual y confío para el trabajo y fuera tanto el vaquero como el cargo, el de pana y el chino; y si un día hay que ponerse un traje me las apaño para que no me dé un aire y se me quede el cuello retorcido con la corbata.

Lo anterior es fácilmente transportable al mundo femenino, vestidos escotados para noches negras de frío, faldas para las que no tenían piernas y mallas ciclistas para los miedos interiores. Pinturas por doquier y rimel para pinchar con las pestañas, aires perfumados mezclados con el humo del tabaco y uñas de porcelana para las que se muerden las propias. Compañeras que en verano no salen de la chancla y el invierno les coloca una bota salvo en estas ocasiones, donde el preciso suelo de mármol les hace tambalear el tacón de 7 centímetros, por no hablar de los encontronazos con las alcantarillas y suelos de rejilla, donde ya se confunde la falta de costumbre con la ingesta de alcohol. Normal que los más animados terminaran la noche y estrenando el alba en la chocolatería de San Ginés, los muermos, tediosos compañeros de fiestas aburridas no solemos compartir estas algarabías con que algunos dan rienda suelta a su otro yo. Hace 3 años una cena de navidad cambió mi vida, afortunadamente, ni estaría donde estoy ni sería quien soy.

Decía que no era para tanto: un menú sobrevalorado (por el espacio en el que se desarrolló dada la mala costumbre que tienen algunos organizando eventos e intentando compaginarlos con hacerle un favor a un cliente) y dos copas en la Joy que se escaparon de la mano antes de la entrada, no daba para más una noche que se me agotó sin tomar más que vaso y medio de vino, blanco ya que cené merluza. La vuelta a casa, a hora decente, rezando para que no me pararan los municipales, que llevo 9 meses sin pasar la ITV de la vespa y a las 6:45 a.m. tren de vuelta a casa donde me esperaba mi cielo para darle besos. Otros sufrieron una noche peor.
 
jueves, 13 de diciembre de 2007
 
Te levantas cada mañana con ojos de curiosidad sobre cómo se ha de presentar el día. Miras a través de la rendija que deja la cortina de tu habitación y sopesas cómo cambiará el día con el devenir de las horas. Situaciones que cambian tu cara y terminan dibujando una sonrisa sincera traida por el entusiasmo con que a alguien ves vivir la vida. No importa los dónde, cómo o quién que te hacen habilitar esos 42 músculos que ponen en funcionamiento tu sonrisa, lo cierto es que el mecanismo engrasado funciona a pleno rendimiento y todo por mostrar en alza las comisuras de los labios.

No había mucho por lo que mereciese la pena ir dejando rastro, salvo ir anotando referencias musicales mientras se le dan a las teclas y se pasan cheques ávidamente antes de que la navidad y sus días festivos nos castiguen con mucho trabajo en pocos días. El tiempo, sin embargo, tremendo e implacable, permitió que llegara, yo mismo, a la hora de la comida con unas ganas locas de poner palabra sobre palabra un poco más de mi, darle rienda suelta a los oídos para que disfrutaran de la conversación de mis dos compañeros de mantel. Oir y hablar a partes iguales entre tres exige un esfuerzo de rápido dinamismo si, una vez más, el reloj te va marcando el paso. Y aunque lo marque, no das importancia a lo que te caerá, vuelas, sonríes.

La [casi] tarde dió llegada a la gran sonrisa, la sonrisa sincera. Voy en el tren mirando por la ventana, observando como los cervatillos invaden las parcelas de ganado bravo en los Montes de Toledo en el momento en que el sol va cediendo al ocaso. 5:58 p.m. Suena un tono de fondo en un teléfono móvil, la sintonía de cabecera del programa 'los toros' que dirige Manolo Molés en la Cadena Ser que tantas veces he escuchado y que hace tanto tiempo que no oía: "en el ruedo de la ser lo que usted quiera saber sobre el mundo de los toros....". Un hombre responde serio y la siguientes palabras, a las que acompaña subiendo el volumen de voz, son 'hola mi niña', canta con ella el cumpleaños feliz. Cumpleaños de él que algunos festejamos con una sonrisa, una sonrisa sincera por alguien feliz, alguien a quien no conocemos, salvo de vista de cada día en la rutina del tren, de la vuelta a casa, de la vuelta al contacto con los seres queridos. Incluso algunos le felicitamos cuando cuelga, le felicitamos por hacernos mover esos 42 músculos.

La [casi] noche, me regala, además del siempre regalo beso de mi amor, un entrenamiento con frío de perros, muy oscura pero de frontal encendido y chaleco reflectante al encuentro del Guadiana, donde doy la vuelta y regreso. Regreso a casa para darle a Ana otra sonrisa, la sonrisa del día [tambien casi] perfecto.
 
lunes, 10 de diciembre de 2007
 

Siempre es un placer disfrutar de una fiesta. Siempre es un placer disfrutar de un tiempo, otro más, con la persona a la que amas. El miércoles nos dimos el gustazo de escaparnos de puente, del puente de la Constitución y la Inmaculada que desgraciadamente ha sido de no retorno para 42 personas fallecidas en accidentes de tráfico, otro gran cáncer para la sociedad esta que nos toca vivir. Decía, que se me juntan las ideas, que nos dimos el gustazo de irnos y volver a saborear una de las zonas con tramos más bellos y espectaculares de la piel de toro. Hoy no hablaré de la Vereda de la Estrella aunque podría de nuevo y que nos volvimos a marcar un año después (100 % recomendable para los amantes del senderismo y del correr por el monte), porque ya lo hice.



Hoy, un año después, toca hablar de la subida al Veleta. Con una dificultad técnica baja y física media, esta subida desde la Hoya de la Mora que tiene un desnivel acumulado de 891 metros nos dejó en albores de los 3400 metros, techo personal (ya contaré las condiciones en que Ana subió el Aneto) , en pareja y trío, desde donde pudimos observar unas excelentes vistas de Granada, Mulhacén y Sierra Nevada al completo. Los 10 kilómetros largos de ascensión y bajada nos dejaron un dulce sabor de boca. Nos pusimos el límite físico de 'hasta donde pudíeramos' sin 'a toda costa' con la carga extra que traemos en ciernes y éste, el límite, solo llegó con la cumbre y ni siquiera el viento, que últimamente me llevo a todos lados y que sopló con fuerza el sábado, nos alejó de la cima de la montaña. Gran, grandísima manera de disfrutar de la familia en un fin de semana espectacular con ascensión incluida y que terminó todavía de un modo más exagerado: llegados a casa a las 14:30 cayeron unos callos con garbanzos que nos repusieron definitivamente de las carencias que hubiéramos podido tener durante nuestro periplo granaíno.







foto de arriba, tomada de pateos 1000 y modificada la última parte del recorrido, siendo fieles a nuestra subida (pincha sobre ella si quieres verla con más calidad).

foto de abajo, sentados los '3' en el vértice geodésico del Veleta con el Mulhacén al fondo.

 
 

Lo prometido es deuda, los 59003 de la vespa del miércoles por la tarde. Vespa 'for runners by runners' y con mucha mierda (pobrecilla ya le hace falta un lavado, pero tendrá que esperar ,mínimo, a la primavera).



 
miércoles, 5 de diciembre de 2007
 
Leia hace poco, quiza hoy mismo lo mas lejos ayer, en el sempiterno bestiario foro de elatleta que a un forista el coche le cumplia los 42195 kilometros, a lo que se preguntaba si seria una se~al para empezar a plantearse, ya sabeis, ese rollo del maraton, esa distancia mitica, y dejarse de zarandajas de 10miles y medias maratones. La respuesta de otro forista fue clara, concisa y clave: "de mis dos coches uno tiene 80 mil y el otro 120 mil y no se me ha perdido nada en esas distancias".

Parece que se ha abierto ahora un peque~o debate, en el mismo foro, en blogs y en comentarios de blog en que unos y otros expresan sus opiniones a favor y en contra de los 'beneficios' del maraton. Yo vuelvo a dar mi opinion, aqui: depende del ritmo al que te plantees salir es factible, que no facil, hacer unos cuantos al a~o, pero competidos 1 maximo 2, dejando un buen periodo de descanso entre ambos. Correr lento implica una serie de transformaciones en el stress traumatico articular que nada tienen que ver con correr rapido, amen de las recuperaciones 'milagrosas' despues de hacerlo mas lento. Vuelvo a abogar por el mas lento mas lejos y que tanto me gusta.

Por eso quizas, tanto la vespa, que hoy me ha regalado un 59000, como la furgo, que esta tarde/noche se sumara con un 86000, me hablen asi a las claras del tema en cuestion: mas lento mas lejos. La foto de ambos el lunes en esta bitacora. Feliz puente.

Etiquetas: , ,

 
martes, 4 de diciembre de 2007
 
No va a ser no. Digo que finalmente no me voy a dar la paliza de los 10x400 esos que ayer dije que me haría con una recuperación tan laaarga de 2 minutos. Por contra en este día en que definitivamente me federo con el Club Maratoniano Quinto Aliento intentaré no echar el bofe para cubrir unas series que me gustan más, me mola más correr series largas (de momento) y creo que un 3x3000 con 3 minutos de recuperación también pueden resultar efectivas de cara a la Media de Valdepeñas del domingo 16. Preparando el Maratón de Ciudad Real hice unos pocos 3x3000 (o similar) con estos dispares resultados que podrían confirmar que me encontraba mejor a primeros de septiembre que a primeros de octubre, o que como diría Carlos -matraco- 'algo estaba mal medido, sólo vale tomar tiempos en una pista' (y cuánta razón tiene):
21/08/07 →3x3000 (12'04 11'49 11'44) @ 4'01 3'56 3'54
04/09/07 →3x3300 (12'21 11'52 11'55) @3'44 3'35 3'20
04/10/07 → 3x3000 (11'25 11'18 11'18) @ 3'48 3'46 3'46


Indiscutiblemente me gusta más el 3000 de la foto, Veleta, en esta ocasión visto desde la ciudad de la Alhambra, al que intentaremos acercarnos lo máximo posible durante el puente que se nos viene encima. Si lo que está dentro del envoltorio nos da opción, daremos laaaaargos paseos que si bien no es lo mismo que ponerse unos crampones o usar un piolet, también da la vida.
 
lunes, 3 de diciembre de 2007
 
Parece que ayer definitivamente el cuerpo volvió a la calma después de varios días 'sufriendo' las consecuencias del maratón de Benidorm. La bajada exagerada de defensas, asociada al gasto extra que supuso correr en 3h37'20 el maratón, que han provocado el resfriado de aupa no me preocupa ni me ha preocupado en estos días, aunque sí me haya tenido un poco del revés. Pero lo que sí me preocupó fueron los pequeños desgarros gastro-intestinales. ¿? Supongo que han venido asociados al esfuerzo realizado durante la prueba, pero afortunadamente ya son historia pasada. En 72 horas el cuerpo recuperó el tono intestinal, sólo habrá que esperar que en otro momento en que uno vaya a enfrentarse a los 42k o a otra prueba que exiga de cierto esfuerzo, estas pequeñas fisuras, normalmente ubicadas al final del intestino, no se vuelvan a producir o si lo hacen ver qué incidencia pueden llegar a tener. Ambas cosas unidas a las 8 horas y pico de conducción me dejaron llanamente baldao en la semana.

Ayer por contra, comencé de nuevo con los entrenos (1h07' para el circuito habitual de 14'57K), de cara a intentar hacer un buen papel en la Media Maratón de Valdepeñas, donde en los dos años anteriores he bajado marca. Para la carrera, que se desarrollará el 16 de diciembre, es decir dentro de 13 días, he decidido que no haré más de 15 kilómetros por sesión pues ya voy bien servido de ellos y cuidaré de hacer series en esta semana y la siguiente de cara a ajustar un poco la velocidad. Este martes, mañana, unas series cortas, algo parecido a 10x400 con 2' de recuperación y con un ritmo (se intentará) de 1'30 por vuelta. El jueves ...... ya lo contaré el jueves pero adelanto que nos espera Sierra Nevada para hacer cuestas, las que se deje.