jueves, 30 de noviembre de 2006
  .....4, 3, 2, 1

Pues hoy empezaremos de nuevo con esta sana locura si nada lo impide. En principio 30 minutos de trote serán suficientes para ver como tiemblan las canillas de este cuerpo ya sin agujetas y dispuesto a darlo, otra vez, todo.

Además tengo un buen motivo para volver; ayer uno mismo que es mequetrefe en sus ratos libres se dejó guiar por la ciencia ofimática y borró de un sólo golpe de dedo índice las fotos de algo más de 2 años. Adios a las semblanzas, a todas las caras, cuerpos, lugares y gentíos que tenían lleno mi pc y que desde ayer se redujeron a la mínima expresión. Buah. Mínima expresión gracias a la virtud del correo electrónico que me premitió recuperar cerca de un 15 % de lo elaborado con tanta quietud y paciencia. Y digo que por eso vuelvo, para rellenar ese vacío de recuerdos de correrías. Sólo tendré que empezar a recopilar día a día fotos y más fotos, en carreras, en kedadas, en entrenamientos, en salidas, en metas, en sprints parando el reloj o adelantando a compañeros de charla virtual entre los que no está ninguno de la foto, primer, segundo y tercer clasificados en Donosti, por que seguro que no se juntarían con nosotros, locos de atar, insufribles conversantes en cenas premaratonianas y maleantes de no se sabe qué tiempos haremos.

Cuando llene unas cuantas carpetas de fotos os contaré algo más y podré colgar por aquí algunas, pero ojo sin dar datos, no vaya a ser que alguno se me mosquee y no me dirija la palabra más que por aquí hay de todo.
De momento hoy vuelvo a calzarme las zapas, con cuatro cosas en mente, a saber: {a}seguir disfrutando tanto como lo hago ahora {b}seguir por el mismo camino, sin prisas {c}tener presente a los lesionados {y d, quizás la más importante} no olvidarme de los que están ahí y no corren, por que también me dan la vida.
 
martes, 28 de noviembre de 2006
  ¿Calentamos o nos vamos?

Tras, según el dietario, casi cuatro meses de entrenamientos para preparar el Maratón de Donosti, vengo a soltar un rollo sobre el poli de Aluche donde entrenamos los locos de rosa/fucsia o lo que le queráis llamar a este grupo de gente que nos juntamos en esas instalaciones patrocinados por Cándido.

Este polideportivo que por circunstancias del destino tanto he disfrutado de pequeño con las
escuelas municipales de basket en pabellón cubierto, como la extinta liga de basket donde los pabellones no eran ARENA sino simples pabellones o yendo a la piscina tanto en verano como en invierno, aún a riesgo de salir con el bañador en una mano y nada en la otra gracias a los robos siempre infravalorados, o chutando patadas al balón entre los 3 palos en lo que antaño era el campo de las setas, hoy reconvertido a pequeños campos de fútbol 7 donde supongo que está la verdadera entrada de dinero para las arcas del distrito, esta francamente en mal estado. Si bien es una de las pocas pistas de atletismo del distrito (sic) el estado general de las instalaciones está en un deterioro del que se hacía eco la prensa madrileña, amén de perjudicar a los usuarios -un compañero de entrenos, José M., se abrió la cabeza durante el calentamiento y lo único que le pudieron ofrecer del botiquín fueron aspirinas y algodones.


También, para los que crean que esto se hace con mala intención, quizás estén en los cierto, me hago eco de otra noticia sobre una reforma que esperemos llegue a buen puerto. Solo habrá qué ver que deparan las elecciones del año que viene, la reforma de la A-5 a su paso por las espaldas vs. el derribo y construcción de nuevas, y por supuesto, caras casas que traerán al barrio y al distrito tanta gente como la propia operación campamento permita.

 
lunes, 27 de noviembre de 2006
  3 horas 11 minutos 14 segundos

Y me conformo con correr. De mañana le decía a Ana que de verdad lo que quería era correr, que el tiempo me daba igual, que lo importante era participar y terminar bien, nunca sufriendo y todas esas cosas que por un momento las gentes del correr decimos para quitarnos algo de presión. Y es lo que he hecho durante toda la carrera, disfrutar de cada kilómetro de este maratón de Donosti que además me ha dejado una nueva marca personal, si, la del título, la que me deja a tan sólo 1 minuto y 15 segundos de ser sub 3h10, que es donde dicen Luis, Esteban y Sergio que está básicamente la diferencia entre crack y catacrack, el abismo de bajar de 2h45 o de subir por encima de las 3 horas y 10 minutos, ¿eso decís?


Ayer también encontré el momento en el que sufrir, del kilómetro 37 al 39 no sé qué tiempo hice pero me dieron la impresión de ser muy lentos, y aunque también es verdad que anduve varios kilómetros, pasado el 30, rondando unos 5 segundos por encima de lo previsto y sacado de un grupo, creo haber mantenido la cabeza fría y no me cebé en seguir con ellos con los que tan bien fuí hasta entonces.

Me queda una sensación de pálpito de haberlo hecho muy bien, de estar haciéndolo bien, sin prisas. El corazón me insinúa que todo marcha perfecto y la cabeza me dice también que esta es la manera en que hay que comportarse.

Voy a hacer un corta/pega de algo que escribí esta mañana, a primera hora, casi en caliente y que debería mantener entre mis principios activos de esta historia del correr:
"Las sensaciones cojonudas al terminar, sin molestias y muy entero, sabiendo que podía haber arriesgado un poco más al principio pero sin saber el desenlace con lo que muy muy muy contento. Si os digo la verdad cada vez que corro un maratón me siento más cómodo y eso es culpa de tener la cabeza muy fría y aplicar los aprendizajes de gente como vosotros y vuestra experiencia, es un lujazo. Además sabéis, por que lo digo siempre, que no tengo ninguna prisa por hacer marcas, lo que quiero es seguir corriendo muchos años y no llegar a aborrecerlo, tal y como se ve en la cara de algunos cuando cruzan la meta en un maratón, no tengo la sensación de decir no volveré a correr otro maratón, todo lo contrario."

Y para corroborar todo lo dicho: el antes, durante y después con las fotos arriba expuestas de un día alegre, en el que tiene un lugar preferente, muy por encima de las marcas, los ranins y esto del correr, cada acompañante y en concreto ayer, y va otra más, Ana.
 
jueves, 23 de noviembre de 2006
  Salud y kilómetros, viva Donosti.
Me he juntado con una panda de piraos increible en estos días previos al Maratón de Donosti. Una panda de tarados a los que nos une la pasión por correr y con los que desde luego comparto afición. Hemos estado barriendo desde finales de septiembre todas y cada una de las a-de-ese-eles del país en busca de mensajes que satisfacieran cada momento de nuestra preparación para lo que nos toca el domingo, 42 kilómetros y 195 metros de disfrute. A todos ellos me gustaría desearles desde este rincón blogger la mejor de las competiciones, que sufran lo menos posible dentro del sufrimiento que nos supondrá el paso de los kilómetros y salud, mucha salud.
 
viernes, 17 de noviembre de 2006
  Menuda bola encontrarlo

En el PW ha ocurrido lo que no debería pasar en días como estos. La pérdida de un billete de lotería sume al depositario en la peor de las desgracias. Esa persona que se ofrece humildemente a portar un décimo en el que muchos tienen ilusiones y sueños a la par que agujeros que tapar. Fotocopias por aquí y por allá para los demás y uno se queda con la sensación de portar todo eso que los demás ansian.


En definitiva y a lo que vamos, que éste se pierde; carreras por los pasillos, lágrimas en los rostros, incertidumbres en las miradas, palabras descontroladas y verbos despotricados sobre las personas, en concreto sobre una, la más desgraciada, la depositaria, la persona que ofreció su bolsillo para no manchar el de los demás, la que dijo que no le importaba y sobre la que caen ahora maleficios y perversos conjuros: 'la fostio' dice aquel mientras otro aplaca su rabia cuando aún quedan décimos por comprar e ilusiones por compartir.


Cuando se juega, si es que se juega porque la otra opción es no jugar, en tropel o en manada, como dice un compañero, pueden ocurrir estas cosas, que los que querían hacerse ricos se hacen inmundos y los que ya eran gente de bien son convertidos al ostracismo de la ludopatía solitaria.

 
jueves, 2 de noviembre de 2006
  Trail Castillos de Ávila, parte 3 y fin.
Y en esas andábamos sube, baja, sube, baja cuando terminamos La Dolorosa que en un abrir y cerrar de ojos nos pusimos en el kilómetro 42’195, punto en que la organización tiene a bien hacer coincidir este paso simbólico del maratón con el vadeo del río Adaja, donde por falta de entendimiento que no ganas, nos quitamos zapatillas y remojamos nuestros pies. Casi, a toro pasado y a sabiendas del día que hizo, es mejor meter los pies con las zapas puestas, pues entre la parada, el sentarse a secarlos, etc. no compensa con las ….y pico horas que llevábamos.

Dura y larga como la vida misma se hace la recta entre el vadeo del Adaja y el avistamiento de las murallas de Ávila. Nunca eterno, pues no entra en los planes hacer de la carrera un sitio en el que sufrir, sólo lo justo, pero el camino se hace muuuuuy largo. Además en este momento ya comienzan a fallar los pensamientos y se dicen cosas sin sentido, sobre todo a personas buenas, como a Yolanda, a la que pido el mayor de los perdones tras 7 horas de prueba. Mil perdones Yoli por las incongruencias y malas palabras que pudieran salir de mi boca.

Apasionante se hace la llegada, bordeando de nuevo el Adaja y entrando a los pies de las murallas donde se oye la voz del speaker animando esos últimos metros. Impresionante el ánimo con que la organización anima a estos últimos corredores en su llegada y francamente espectacular el abrazo con que somos recibidos tras cruzar la línea de meta. Los organizadores de este evento, Yoli y Luis (Correr y Tirar), han puesto los mimbres necesarios para que Ana y yo hayamos podido disfrutar tanto como lo hemos hecho en este fin de semana de lujo. Gracias.